jueves, 17 de julio de 2008

Reunión en la Biblioteca

Queridos compañeros de Carta Abierta:

Estuvimos hablando con algunos en estas últimas horas y dadas las circunstancias nos parece mejor encontrarnos el sábado a las 11 en la Biblioteca no para llevar adelante las jornadas, sino para debatir la situación que estamos atravesando y cómo seguir. Son días muy particulares, así que nos va a venir bien conversar e intercambiar ideas y opiniones.

Nos vemos, entonces, el sábado a las 11 en la Biblioteca.

Equi
po de Prensa

25 comentarios:

Santiago Pf dijo...

No es paradójico que el paso atrás de Cobos se de en el mes de "julio"???

Néstor dijo...

DE OSVALDO BAYER en Página 12 de hoy:

"Celebro que un grupo grande de intelectuales argentinos haya escrito tres cartas sobre la temática del país y así hayan tomado posición en la discusión. Por fin los intelectuales salen a la palestra. Ojalá que esto prosiga y sean tomados en cuenta cuando opinan. Y sería bueno que los políticos de vez en cuando los convoquen para escuchar su opinión. Porque el principal deber del intelectual es ése: salir a la calle cuando en la sociedad hay injusticias o se reprimen las libertades"

Toda su nota (EL EMBROLLO ARGENTINO) merece ser leída.

Ah, me olvidaba: Cobos DEBE RENUNCIAR.

Un abrazo a todos. Nos vemos en un rato.

luzysombra dijo...

Dice mi padre que ya llegará
desde el fondo del tiempo otro tiempo
y me dice que el sol brillará
sobre un pueblo que él sueña
labrando su verde solar.
DICE MI PADRE QUE UN SOLO TRAIDOR
PUEDE CON MIL VALIENTES;
él siente que el pueblo en su inmenso dolor
hoy se niega a beber en la fuente
clara del honor.
A. Zitarrosa

Marta dijo...

Espero que la bronca abone una reacción que nos permita no apagar todas las luces , debemos mantener la lucha y las utopias. Pero si no comunicamos bien estamos fritos.
Se debe conducir de forma tal que los que no tenemos nada puedan diferenciar a unos de otros.
Un abrazo.

Mariel...Lunita Bohemia... dijo...

Adhiero a la iniciativa de todos los intelectuales que se ponen en acción y nos ayudan a pensar. En momentos tan complejos cómo estos debemos reconocer los aciertos del Gobierno en el modelo de país que quiere forjar sin perder la actitud crítica, evaluar todos los factores que están en juego (y muchas veces minimizados en la puesta de las opiniones públicas y de los grandes medios) defender la democracia por sobre todas las cosas y ayudar inteligentemente a desenmascarar a aquellos actores que se sirven de discursos de la democracia para violar sistemáticamente los derechos de la Nación. Estoy preocupada, pero por sobre todo conmovida, movilizada y comprometida con mi país y la situación de Latinoamérica. Debemos seguir luchando desde nuestros lugares para que nuestras voces sean escuchadas y así defender nuestros derechos sociales, ambientales y democráticos amenazados por grandes disputas de poder. Espero que disgan adelante las reuniones de la biblioteca y poder alguna vez participar como oyente en ella para seguir enriqueciendo el pensamiento.

Saludos...
Mariel, estudiante de Ciencias de la Comunicación (UBA), 21 años.

Uno del montón dijo...

El peligro de la restauración neoliberal
Si la presidenta Fernández renuncia o su gobierno entra en una agonía que se prolonga hasta 2011, un futuro posible es el siguiente:
Restauración neoliberal, despilfarro de las reservas y el crecimiento obtenido en estos cinco años, falsa sensación de bienestar durante cuatro o cinco años –plata dulce tipo Martínez de Hoz o Cavallo en la primera mitad de los ’90, mientras los grandes grupos económicos hacen sus grandes negocios y establecen las bases para negocios futuros–, dos o tres años de crisis creciente y final similar al del ’82 después de Malvinas o de 2001, con la mayoría de los argentinos (los de los sectores populares, obviamente) despertando abruptamente en el infierno –alta desocupación, aumento de la pobreza, recesión, desindustrialización, devastación del aparato productivo y largo etcétera ya padecido– sin saber qué los golpeó.
Por eso es imprescindible que el Gobierno tome la iniciativa. Con acciones decididas a favor de las clases populares, con una inteligente estrategia de comunicación que sirva para explicar qué quiere hacer y quiénes, y por qué, son los favorecidos por su política. Y aparte de explicar, para obtener el apoyo de los beneficiados por su gestión también debe hacer absolutamente creíble, a fuerza de transparencia, cada medida que adopte.
Y los sectores demócratas y progresistas (categorías válidas para todos aquellos que pretendemos vivir en una sociedad más justa y libre) debemos hacer nuestro aporte para que este Gobierno profundice su trabajo de construir un país para todos los argentinos. Y también para evitar que se vuelva a los ’90 y al modelo de una Argentina viable sólo para el 20% de sus habitantes mientras el resto es condenado a sobrevivir en la pobreza.
(De www.argentinadensa.blogspot.com)

Alberto Christin dijo...

Los momentos dfíciles son para repensar, los errores para mejorar, pero siempre actuando.
Los invito a visitar mis blogs, de temática educativa (donde se libra una batalla más sorda, con los mismos enemigos), a los que podemos acceder mediante http://edusanluis.blogspot.com
Un saludo
Alberto

Néstor dijo...

UNA QUE SEPAMOS TODOS:

Sólo le pido a Dios
que el dolor no me sea indiferente,
que la reseca muerte no me encuentre
vacío y solo sin haber hecho lo suficiente.

Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente,
que no me abofeteen la otra mejilla
después que una garra me arañó esta suerte.

Sólo le pido a Dios
que el engaño no me sea indiferente,
si un traidor puede más que unos cuantos
que esos cuantos no lo olviden fácilmente.

lucas dijo...

propongo que la pirotecnia que compraron la guarden para las fiestas, que los intelectuales viajen gratis en Aerolíneas Argentinas (la aerolínea más segura...), que tengan abono gratuito al Metro y a los trenes, que los cafecitos sean gratuitos cuando se reúnen en los bares para arreglar al mundo. Y por qué no un mes de vacaciones en Caracas!
Si se cumpleesto desde el gobierno entonces quiere decir que a los intelectuales se los tiene en cuenta y tienen peso. Joder! Que son lo mejorcito que tenemos para mostrar al mundo. 1 Pigna vale cuanto más que un De Angeli por haber ido a la universidá? Habría pensado así Florencio Sánchez...bueno sabrán ustedes los ilustres ilustrados que nos vienen salvando ,que en el grito de Alcorta participaron chacareros inmigrantes en su mayoría y analfabetos ... será que la facultá no da sentido común m'ijitos?
Sigan estudiando y saludos a Neshtor y que la próxima vez que invadan la biblioteca usen mucho lisoform a la salida: mata el 99,9.

lucas dijo...

alberto christin queenemigos tenés ? vos también sufrís dE PARANOIA KIRCHNERISTA? si estás en la educación tomate licencia, los alumnos contentos... y acordate de lo que dijo feinmann el gordo, el intelectual "cualquier pelotudo tiene un blog"

Espacio Carta Abierta dijo...

Lucas: Antes de intentar acercarte esta reflexión quise verificar el contenido del blog Alberto Christin para ver si -aunque expresado de manera agresiva y sin exponer fundamentos- tu reproche tenía algún grado de verosimilitud. Ninguno. Más allá que comparto mucho de los aportes de Feinman me parece que su opinión acerca de los blogs es al menos ligera y, por lo tanto,injusta. Respecto a lo que decís de De Angelis el problema no consiste en como dice las cosas, lo grave y preocupante son las cosas que dice.

Espacio Carta Abierta dijo...

Lucas: Antes de intentar acercarte esta reflexión quise verificar el contenido del blog Alberto Christin para ver si -aunque expresado de manera agresiva y sin exponer fundamentos- tu reproche tenía algún grado de verosimilitud. Ninguno. Más allá que comparto mucho de los aportes de Feinman me parece que su opinión acerca de los blogs es al menos ligera y, por lo tanto,injusta. Respecto a lo que decís de De Angelis el problema no consiste en como dice las cosas, lo grave y preocupante son las cosas que dice.

lucas dijo...

ESPACIO CARTA ABIERTA: TODAVÍA NO SABEN QUE SE ESCRIBE DE ANGELI, SIN S. CUANDO VAN A APRENDER A ESCRIBIR LOS INTELECTUALES? O LES ENSEÑÓ PIGNA?
SI NO SABEN ESCRIBIR EN SU PRPIO IDIOMA COMO LOGRARÁN ENTENDERSE EN FORMA ORAL! QUEDENSE MÁS TIEMPO EN LA BIBLIOTECA A LO MEJOR EL AIRE LOS HACE MÁS CULTOS. O ES QUE ESTÁN ACOSTUMBRADOS A LOS D'ELÍAS?

Donatella Castellani dijo...

Nuestras reuniones son tan numerosas que es imposible que hablemos todos. Modestamente entrego mi aporte desde aquí:

¿Qué hacer?
(Con disculpas por usar humildemente tan prestigioso título)

Las causas. Hubo una derrota. No debió sorprendernos. Quizás permitimos que nuestros deseos nos empañaran la visión de la realidad. Y eso que vimos certeramente que la lucha era entre una concepción del Estado como regulador de la economía y un plan libremercadista que permitiera la acumulación ilimitada de ganancias para algunos. Entre un modelo equilibrado de país en el que una industria nacional consolidada nos pusiera a resguardo de fluctuaciones de los precios internacionales de las commodities y agregara valor a las materias primas y un modelo de país principalmente agroexportador, en el que sobrarían al menos 10 millones de habitantes. Modelo reflotado ahora que exportar commodities es muy buen negocio y para cuando deje de serlo la riqueza acumulada se volcaría de nuevo a la especulación financiera o emigraría hacia algún paraíso fiscal o algunas cuentas numeradas (que, dicho sea de paso, hoy por hoy, en cambio, son un peligroso tembladeral). El conflicto era entonces no entre el gobierno y el campo, como nos mintieron los medios, sino entre los sectores nacionales y populares - que no solo desean sino que también necesitan un país más equitativo, más independiente, más desarrollado - y los sectores más poderosos del privilegio económico. La primera categoría incluye en esta ocasión a por lo menos gran parte del gobierno pero es más amplia: por ejemplo, las estructuras orgánicas de la CTA, algunas fuerzas políticas minoritarias pero organizadas, los economistas del Plan Fénix, los intelectuales de Carta Abierta. Éstos, aunque nadie los había convocado, tuvieron la lucidez de autoconvocarse y en algunos casos hasta de autoconstituirse para la ocasión. Otros seguramente no supieron dónde meterse y se quedaron balconeando. Otros más, acosados por la permanente tergiversación de los medios y la escasa y confusa explicación de nuestra parte, se confundieron y se cruzaron de vereda. Lo cual es lástima, porque si la derrota no fuera circunstancial sino permanente, la sufrirían tanto como los que la vieron clara. De hecho, si miramos las condiciones objetivas, la contradicción es entre una minoría económicamente poderosa y la gran mayoría del pueblo argentino, aunque subjetivamente no lo haya percibido. Y, precisamente, esta no comprensión de lo que se trataba fue causa principal de lo que pasó. En este sentido un factor determinante fue que la nueva burguesía y pequeña burguesía agraria, las capas medias rurales, se confundieron más que nadie y prestaron un ejército de cuerpos a las maniobras francamente subversivas del gran capital terrateniente, conducida por un general con doble s que no dudó en arrastrarla en pos quizás de una victoria circunstancial pero a costa de una segura y amarga derrota histórica si el modelo que persiguen sus socios grandes llegara a triunfar definitivamente. ¿O se puede pensar en un auspicioso futuro para pequeños productores en un contexto de libre mercado y de competidores 50, 100 o 500 veces más grandes? En cuanto a las capas medias urbanas, una disputa cultural absolutamente ausente, el sectarismo y la no convocatoria a la participación abonaron un terreno fértil para que fructificara no solo el discurso de los medios sino el hipócritamente contradictorio discurso ruralista, lleno de patria, de vírgenes, de banderas, de falso federalismo, de apelaciones cuasi revolucionarias mezcladas con los bolsillos que se negaban a ser tocados. Por otro lado, las fuerzas digamos "conservadoras" para ser generosos con las denominaciones, tampoco estaban solo en la vituperada y emblemática Sociedad Rural y sus tres socios. Además del poder de los medios de comunicación superconcentrados, una miradita al Parlamento y aún al bloque oficialista exime de explicaciones. Sumemos a esto el hecho de que animarse a enfrentar aunque sea en parte la estructura económica del poder para someterlo a razonables condiciones de redistribución es algo que en el país no se veía hace muchas décadas. Dadas todas estas circunstancias, el resultado de la votación parlamentaria (ganada en diputados y empatada en el Senado) podría ser visto casi como un triunfo más que como una derrota. Era difícil obtener algo mejor.

¿Que hacer ahora? Todo, menos caer en la trampa que pregonan los medios, los generales agrarios y sus representantes. Cuando éstos dicen que la Presidenta tiene una inmejorable oportunidad para salir favorecida de la resolución del conflicto, claramente quieren decir que, si se porta bien y ya no pretende molestar la renta de nadie, va a poder terminar en paz y gloria su mandato. Hasta en el campo "progre" hay quien se equivoca en el mismo sentido, aunque con sentimientos diferentes al respecto. Eduardo Aliverti dice, por ejemplo " ... resulta que a la par del kirchnerismo se jodió, precisamente, la muy tibia posibilidad de seguir avanzando en un modestísimo proceso de pequeños cambios que es, al fin y al cabo, el paso tolerable para esta sociedad. Ahora la salida es posible claramente por derecha, por lo peor de la derecha, y lo que se jodió está lejos de ser sólo el kirchnerismo."(Página 12, 21/7) Gravísimo error: independientemente de los sentimientos que se puedan tener, no hay salida posible por derecha, al menos si por salida entendemos una calidad institucional real, un fortalecimiento del gobierno, la continuidad de un crecimiento económico razonablemente distribuido y un país medianamente incluyente y viable. Si el gobierno entrara en la lógica de los grupos económicos, hoy agrarios, mañana de otro tipo, para los cuales "consensuar" solo quiere decir dictar sus propias condiciones, por un lado dilapidaría el apoyo de la franja social no despreciable que aún está dispuesta a acompañarlo y defenderlo y, por otro, por origen, principios, alianzas, nunca sería confiable para los que, a la hora de defender sus intereses, quieren tener control total sobre el árbol genealógico de sus mandatarios. Para muestra, basta una Isabelita. Se obtendría un gobierno absolutamente debilitado, hostigado por izquierda y por derecha, un más que probable caos social. Condiciones ideales para sacar las cacerolas y, desabasteciéndolas de otros ingredientes, esta vez cocinar un gran puchero con la institucionalidad y más aún con toda posibilidad de cambio en sentido progresista.
El campo popular ha sido golpeado, pero, por ahora, no se ha consumado un golpe. Con toda intención, los análisis mediáticos, saltan de concluir "¿Vieron que no había intento destituyente? Se anuló la 125 y no pasó nada"(passim) al agigantamiento de la "crisis institucional" motivada por la fractura con el vicepresidente (Van Der Koy y BlanK, Código Político, TN,17/7). Así por un lado invalidan y ridiculizan las advertencias no solo del gobierno sino de sectores como Carta Abierta y, paradójicamente, muestran en simultáneo un gobierno debilitado cuya capacidad para resolver la crisis está puesta en duda. El gobierno está en su lugar y debe recuperar la iniciativa. Fundamentalmente para avanzar más claramente y poner sus acciones en consonancia con sus discursos: atender la "deuda social", redistribuir vía salarios, jubilaciones móviles, subsidios a la niñez y a la vejez usando todas las reformas impositivas necesarias, perseguir las evasiones, controlar los precios, asegurar un crédito accesible para los pequeños emprendimientos, recuperar el control sobre recursos económicos como la minería. No renunciar a regular la renta agraria por medio de las retenciones móviles pero también sumándole las otras herramientas que estaban propuestas: fundamentalmente una ley de arrendamientos. Aplicar un real federalismo que no consiste en dejar que las provincias ricas sean cada vez más ricas y las pobres cada vez más pobres, sino en redistribuir también territorialmente los recursos producidos por el país. Para todo esto el gobierno deberá reagrupar sus fuerzas. Esta vez llamar a participar en la etapa misma de la elaboración de políticas, escuchar las opiniones de los verdaderos aliados, explicar, explicar y volver a explicar. También sería bueno que los pocos medios públicos de comunicación que hay – mientras se estudia y se presente una nueva Ley de Radiodifusión – se pongan a tono con el debate público en vez de estar, como Canal 7, en el topos uranos. Esto no quiere decir ser propagandísticos ni menos panfletarios: se pueden armar debates interesantes aún con los adversarios, pero moderados por periodistas formados e inteligentes; hay que estar en el lugar de los hechos y mostrarlos depurándolos de interpretaciones tendenciosas o retóricas. Las fuerzas progresistas tampoco deberían perder tiempo en discutir "traiciones" que solo fueron actitudes previsibles: los conservadores actúan y votan como conservadores. Las verdaderas traiciones, las de aquellos que integraban el campo popular y rifaron irresponsablemente sus intereses, no son contra el gobierno sino contra sus propios representados que un día les pedirán cuentas.
Y los sectores independientes, que en esta circunstancia hemos dado nuestro apoyo crítico al gobierno, deberíamos recordar que ser críticos no quiere decir necesariamente pelearnos entre nosotros para discutir si hacemos seguidismo o exponemos la larga lista de cosas que se hicieron mal o no se hicieron. Eso resulta bastante estéril. La crítica más profunda consiste en identificar los problemas no atendidos, presentar propuestas concretas en cada caso, cada uno en el área que condice con sus actividades y saberes, y reclamar que se escuchen, se debatan, se leven a cabo. Eso implica ser parte del campo popular y luchar independientemente para lograr el cambio al que aspiramos.

Donatella Castellani
Investigadora en Ciencias Sociales Categoría I

ariel dijo...

coincido con daniela y en la virtud del gran numero que nos juntamos en los plenarios de carta abierta y por lo que nos quedamos con ganas de decir hago como ella: reproduzco un articulo que escribi en la mañana que sucedio a la votacion del senado. gracias por leerlo.

La naturaleza del escorpión.

Por Ariel Magirena



Lector intenso e irredento, me tocó en varias oportunidades encontrar citada por distintos autores, de un exagerado abanico entre Milan Kundera y Paulo Cohelo, la parábola del escorpión y la rana. Aquella en la que el escorpión convencía a la rana de cruzarlo a la otra orilla del rio con la promesa de no picarla y el fundamento irrefutable de que traicionarla los llevaría a ambos a la muerte. El final es el del escorpión hincando su aguijón y justificándose: "es mi naturaleza". Justificación, por cierto, más digna -de una dignidad póstuma de hecho- que la que hubiera sido declarar que no hubo traición sino un modo de fidelidad que "la historia juzgara".

"Ya no venimos por las retenciones" dijo Alfredo de Angeli en su discurso del martes. Puede una porción poco avisada de la sociedad haber creído que el debate parlamentario centró sobre una diferencia de menos de 2 mil millones de dólares en la recaudación, o que se debió a la obstinación de un gobierno que no quiere perder ni a la bolita; pero no se le escapó a ningún político ni empresario y mucho menos a los actores de esta confrontación, que se trató (se trata aún) de la puja entre dos modelos de país: el de la Argentina del primer centenario, cuando era una de las primeras potencias económicas del mundo del que se consideraba granero a costa de la exclusión y postergación de sus mayorías, o el de la Argentina de la inclusión, la redistribución de su riqueza y el desarrollo, que irrumpió en la década del 40 y quedó dramáticamente inconclusa a fuerza de bombardeos a la plaza de mayo, fusilamiento de resistentes, sucesión de asonadas militares y desaparición de personas (síntesis forzada por motivos de espacio).

Es en este contexto en el que se juzga la traición de Julio Cobos al voto popular de octubre de 2007, y que lo pone a compartir el cuadro de honores con la Sociedad Rural, Luis Barrionuevo, Alfredo "80 pesos por el lomo" De Angeli, Carlos Menem, Elisa Carrio, Cecilia Pando, Patricia Bullrich Luro Pueyrredón y Claudio Lozano (que no se saca la foto pero le firma el autógrafo) entre otros próceres (vayan imaginando la composición de una lista sábana). La de Julio, iluminado por el dios de Lilita, fue una salida verdaderamente Radical (léase como sustantivo propio). El mismo radicalismo que se suicidó en el fanatismo de la convertibilidad sostenida con represión y que recibió, tarde pero seguro, todas las facturas por sus agachadas históricas que van desde la Unión Popular hasta las leyes de impunidad, pasando por las proscripciones políticas, el llamado ante los cuarteles y la provisión de funcionarios a los gobiernos de facto (para síntesis, reconozco, peor que la anterior).

Para el gobierno es otra prueba de su acierto en la opción por su base de legitimidad, la clase trabajadora y el campo popular. La lectura es simple. La gestión de Néstor Kirchner afectó la matriz distributiva atendiendo las urgencias y logrando una recuperación económica que favoreció en modo privilegiado a la clase media. (Es ocioso ahora recalcar los logros en materia de justicia y derechos humanos. Sigo.) Sin paradojas, esa clase media optó en considerable medida por las alternativas opositoras en las elecciones de octubre, cuando mayoritariamente los asalariados y la fidelidad peronista ungieron a Cristina.

La jugada artera de Cobos resuena en ese lugar del corazón en el que ya la sospechábamos. Y aunque fuera la deseada para la derecha, descubrirá que habrá sido la inesperada si el gobierno decide, por fin, encaminarse hacia una verdadera política de masas y utilizar, definitivamente, los recursos del Estado (no solo los económicos) para provocar el reclamado shock distributivo que viene de la mano de la obra pública de infraestructura, la social, la generación de empleo, el acceso al crédito y la recuperación del salario. Un modelo que ataca sin ambages las necesidades de las mayorías y cuya sintonía, como en otros momentos de la historia, tendrá a millones para defenderlo dejando como una pálida reunión al acto destituyente que tuvo lugar el martes en el más emblemático de los barrios ricos de la capital, al que sus asistentes se movilizaron en ascensor (la inefable Lilita los llamaba "bajen" y el revelado Buzzi les decía "compañeros de los balcones"). Los argentinos tenemos una oportunidad histórica de imaginarnos y construir un país luego de la tragedia, pero la fractura del sistema de partidos no sirvió para desarrollar nuevos espacios de representación. Los problemas de la democracia se resuelven con mas democracia pero las corporaciones (con un rol estratégico cumplido por los medios de comunicación) nos quieren convencer con el argumento del "consenso" que se interpreta fácil : ustedes serán más pero pongámonos de acuerdo en lo que yo quiero.

Se escucharan por estas horas las voces de los preclaros representantes de nadie que declaman la revolución pero repudian la identidad peronista de la gran parte de nuestro pueblo. Los mismos que le reclaman a Kirchner por atreverse a devolverle sustento ideológico al único partido en pie, que sigue vivo por haberle dado alguna vez y para siempre la posibilidad al pueblo trabajador de participar del concierto político, pedirán ahora mesura y reconversión del discurso al gobierno de Cristina. Y hasta habrán de recomendarle que se deshaga de algunas piezas que quedaron del tablero de Nestor e incluso que se despegue de él y le haga pagar el costo.

A Cobos,claro, nadie lo va a echar. Quedará allí para ser señalado con un dedo acusador (que será gigante en las elecciones de 2009) mientras le duren la cobardía para retirarse (indignamente, pues ya no le queda otro modo) o los aplausos de la claque.

lucas dijo...

donatella ya que eso te salió de un tirón: aflojá con el éxtasis y los estimulantes!!!!!!!una resolución les da para pensar tanto! de aquí en adelantecada vez que catalina la grande perdón crstina la grande se tire un pedo vamos a tener que estar en vilo?
hagan autocrítica y libérense de las patotas de los bombos, d elos morenos, de las mujeres siliconadas y colagenadas y pónganse a laburar.
propongo un domingo rojo así saben lo que es la izquierda .
es más a las mujeres intelectuales les va a hacer bien esa gimnasia para los músculos que los deben tener bastante flojos de bar en bar y biblioteca en biblioteca. No quieren hacer quinta? tener pollos? Chanchos y vacas? El laburo es todo el día y nadie se aburre como en la capital ustedes mucho humo y cuatro paredes. salgan al verde argentinoshhhhhhhhhhhhhhh!

Jorge García dijo...

A mis compañeros de Carta Abierta, les envío unas notas sobre La Responsabilidad de la Anticipación. Espero comentarios y críticas al respecto y que sea de su agrado.

Jorge García

NOTAS SOBRE LA RESPONSABILIDAD EN LA ANTICIPACON

Recientemente Eduardo Gruner comentaba que la capacidad de la derecha históricamente y en el contexto actual de la Argentina es claramente anticipatorio. Piensan inteligentemente que la problemática de las retenciones es el punto de partida de una posible política de profunda distribución del ingreso –después de varios años de acumulación – que si se la permite desarrollar puede llegar a límites insospechados
-hoy van por las retenciones, mañana por la propiedad privada -. Tratar de operar contra esa alternativa que puede afectar sus intereses. La lógica capitalista es rigurosa, no admite este tipo de fisuras, en su universo la pérdida no está contemplada, es rechazada, forcluida.
Por otro lado, el apoyo de los medios de comunicación al cuarteto del campo preanuncia la futura ley de medios de comunicación que podría en el mejor de los casos afectar considerablemente a los grandes monopolios y oligopolios.La alianza es clara: le ofrecen las radios y los canales de televisión para autopreservarse siendo el gobierno el enemigo principal a destruir. La anticipación y el oportunismo son leyes del mercado. Así como el urbanista y arquitecto francés Paul Virilio decía que en el futuro habrá países pobres o ricos según puedan manejar la velocidad de la información., aquí en este ámbito nuestro podríamos afirmar que habrá gobiernos fuertes o débiles según se maneje la velocidad de la anticipación. Esta habilidad de la derecha la coloca en posiciones de amenazante violencia y muestra sin equívocos su adicción a los climas destituyentes apenas encuentra un obstáculo en su camino por mínimo que sea.
El discurso capitalista es de una voracidad sin límites .produce un desencadenamiento del mercado tan vasto donde no hay ninguna barrera d contención, sólo un circuito sin detención que marcha a una velocidad alarmante. Cuanto más concesiones se le hacen, más exigente es en su demanda, cuanto más los gobiernos se someten a sus imperativos más obediencia requiere y más atrapados quedan en sus garras mortíferas. En este momento podemos recordar como ilustración el Tonel de las Danides, esa vasija agujereada que se vacía a medida que se la va llenando o podemos evocar el trabajo infantil observar como se reduce en forma alarmante la edad que define el fin de la infancia , para proseguir su explotación.
Ahora bien, cómo transformar, subvertir esta lógica salvaje tan atrapante y mortífera. Tenemos que plantear sin rodeos que es responsabilidad del Estado anticipar prácticas políticas que frenen el libre curso de estas fuerzas descontroladas. Descolgar el cuadro de Videla fue un acto que permitió iniciar una política de derechos humanos y una política coherente al interior de las fuerzas armadas así como la reestructuración de la Corte Suprema de Justicia. En el mismo sentido la negativa indiscutible a participar en el ALCA e integrarse al bloque latinoamericano revierte políticas exteriores nefastas de los años noventa. Pero sabemos que simultáneamente las políticas sociales populares de urgencia, de mediano y largo plazo brillan por su ausencia. Para decirlo con todas las letras : NO HAY políticas sociales de extrema urgencia con carácter de prioridad nacional para resolver tajantemente las necesidades básicas de la mayoría de la población, esto es las dos tercera partes de la misma o sea para treinta millones de habitantes de los cuales diez millones viven en la pobreza y la indigencia. NO HAY un plan alimentario nacional que rápidamente solucione esta necesidad tan acuciante siendo que por otro lado seriamos capaces de alimentar a trescientos millones de habitantes. Decía Eduardo Pavlovsky “el hambre no tiene tácticas moderadas, el hambre tiene hambre”, no nos podemos permitir el hecho de que la indigencia se nos interioriza como obvia y natural. NO HAY un plan de urgencia nacional de viviendas para las clases más desprotegidas y para los jóvenes. La política crediticia no aparece siendo que el negocio de la construcción es de una rentabilidad fabulosa. NO HAY un plan de alfabetización de carácter perentorio aunque conocemos las experiencias y modelos latinoamericanos exitosos e inclusive los desarrollos nacionales a nivel de la educación a distancia. Finalizaremos esta lista hoy apuntando que NO HAY un plan de urgencia máxima de cobertura de salud y de medicamentos que permita a todos los ciudadanos acceder a un sistema de excelencia gratuito. Si estamos dispuestos a imitar a los europeos en el nivel de los transportes de alta velocidad porqué no importar sus experiencias de alta tecnología y de sistemas de salud tan reconocidos. Aquí nos tentamos con una digresión recurriendo nuevamente a Paul Virilio “En este mundo globalizado, capitalista la velocidad y la urgencia- no se trata de la que subrayamos arriba- rigen todo y todo lo destruyen. La velocidad al desencadenarse instaura el olvido. La telepresencia, el Concord, el tren bala, anulan las distancias, nos liberan del espacio real de los cuerpos a favor de un tiempo globalizado . Se acelera la historia y la realidad, ya no hay más historia-memoria. Cuando hay tanta urgencia y aceleración hay desaparición. En un tren a viajando a 300 kilómetros por hora hay desaparición del paisaje, el campo huye y lo olvidamos. El olvido se automatiza multiplicandose. Luego nos olvidamos de las situaciones ,de los continentes y finalmente de la gente”.Retomando diremos que estos proyectos y objetivos fundantes deberían orientar claramente las políticas del gobierno de tal manera que no se deberían admitir concesiones para la obtención de los recursos necesarios para su concreción. Desde las retenciones planteadas hasta nacionalizaciones y confiscaciones, desde el impuesto a la riqueza hasta la derogación de la ley de entidades financieras que nos viene acompañando desde la época de la dictadura, etc. etc. Estos serían los únicos medios que tiene el estado para resistir el embate, la codicia, el desenfreno ilimitado, obsceno de estos grupos dominantes serviles del capitalismo. Porqué? Porque sólo cuando las clases más desposeídas sean escuchadas en sus reclamos el gobierno estará en condiciones de tener un aliado incomparable: la mayoría del pueblo, única capaz de subvertir este orden de usurpación. Diremos entonces todos nosotros, todo gobierno tiene dos opciones: o la opción por los pobres o por los ricos. No hay posiciones intermedias, terceras o conciliadoras. Si cedemos en la opción la respuesta es matemática: clima destituyente o golpe de estado. Recordamos cuando J. Lacan nos advertía a los psicoanalistas: no hay alternativas, o la religión o el psicoanálisis. Seguimos pensando que la única manera de organizar y movilizar al pueblo en su lucha es implementando estas políticas de derechos humanos elementales donde la reconstrucción del tejido social, de los planes de salud educación, vivienda, alimentación y simultáneamente políticas de transformación cultural no sean sólo el privilegio de una minoría de la población. Transformación político-cultural que apunte a eliminar cualquier tipo de lógica de exclusión. Es indispensable –para finalizar- que este gobierno votado por la mayoría del pueblo asuma decididamente la responsabilidad de pones en práctica estos planes de necesidad y urgencia para nunca más dejarse anticipar por aquellos que se consideran los dueños de la patria, de nuestros símbolos y de nuestros destinos. De lo contrario tendremos en el horizonte una vez más la inermidad y la pérdida de toda legitimidad popular. Es nuestra responsabilidad no ceder ni un solo paso – consigna fuerte de las Madres de la Plaza de Mayo - ante esta derecha obscena y devastadora y no ceder fundamentalmente en la exigencia ante un gobierno que ha sido elegido para defender los intereses de un pueblo abatido. Es obligación del estado democrático de ofrecer alternativas rápidas y precisas a quienes están, estamos sucumbiendo sin defensa al nuevo dios oscuro del capitalismo.

JORGE GARCÍA

Santiago Pf dijo...

Gente de Carta Abierta!
¿Cuándo y cómo se podría generar un Espacio Carta Abierta en Córdoba?
Somos muchos los que necesitamos expresarnos, debatir y dar a conocer nuestras ideas y pensamientos, trabajar, aprender y enseñar sobre política/economía y democracia desde el trabajo y el conocimiento.
Estudiantes universitarios y secundarios, docentes, médicos, obreros, empleados de comercio y otras áreas, el conjunto de la sociedad necesitamos un espacio abierto al debate sano y crítico de las ideas y de la realidad. Es muy triste estar a merced de los infames medios de comunicación que no hacen otra cosa que distorsionar la realidad, mentir y acallar las voces de quienes queremos expresarnos de forma distinta.
Espero -esperamos- sus propuestas, y cuenten con muchos de nosotros para seguir adelante con esto.

Santiago, 23 años.
Estudiante de Letras Modernas.
Córdoba Capital.
calixto_melibe@hotmail.com

AMERISUD dijo...

¿Dónde estamos parados ? (apuntes sin apuro) Roberto Páez González 21.07.08



Hay, como cupo caber duda, una derecha detrás del campo, como supo hablarse en épocas pasadas de un poder detrás del trono.



Episódicamente, un rey de las arengas de Gualeguaychú concitó plateas en torno a tractores, conciertos de cacerolas al aire libre, pantallas gigantes y el aplauso de la prensa y el público adicto.



¡Zas! ¡Una nueva derecha!



¡Vale!, que se las apañan de una manera diferente. Pero los intereses y sobre todo el daño potencial para el país son de género similar a lo de antes.



Son las circuntancias las que han cambiado. Sobre todo la perspectiva de ganancias fáciles en vista de la crisis alimentaria mundial, con el temible aumento de los precios internacionales.



Quieren la plata, un gobierno dócil, y lo demás no importa. Claro que lo demás consiste en una patria para todos, con un desarrollo económico que incluya a todos a la hora de repartir el ingreso nacional.



Pero otra vez, en la historia del país, las condiciones del mercado mundial determinan –excesivamente, gracias a la situación política interna- el modelo económico, y modifican las relaciones de fuerza entre los sectores económicos; en nuestro caso, en favor de una parte de la cadena de valor que desemboca en los grandes exportadores de productos agrícolas, y definen o tienden a definir la distribución de la riqueza nacional de conformidad con su capacidad para imponer los hechos consumados. Es así. ¿Por qué? Porque pueden.



Por tanto, al margen de la presentación que de los hechos hayan dado los actores políticos, lo que estuvo –y está, a no olvidarlo- en juego es el modelo de apropiación de la renta agraria. Y como en el tema de la distribución del ingreso cuando una parte tira de la manta la otra o las otras sienten frío, es todo el modelo distributivo el que está cuestionado.



Que está cuestionado no significa automáticamente que vaya a haber una revolución social. Porque en todos los países donde hubo injusticia social, a través del tiempo, ésta siempre estuvo cuestionada en alguna medida, pero sin dar lugar –forzosamente- a cambios trascendentes. A veces, ni siquiera a una redistribución de la renta dentro del sistema, lo que algunos llaman reformismo.



Podemos estar seguros de que las grandes industrias multinacionales del agrobusiness y sus aliados indispensables de los grandes medios de comunicación han saltado sobre la ocasión para vertebrar una oposición política que le cayó al gobierno como un rayo en un cielo de vacaciones.



Al parecer, una desproporción. Sin embargo, no es así. En la contra no están para nada dispuestos a soltar el hueso y que nadie crea que se los puede tomar desprevenidos.



Nada les importa más que cómo se distribuye el ingreso nacional, muy particularmente lo que se refiere a sus rentas actuales y futuras, que por ser fruto de actos políticos -pasados y actuales- obedecen a una lógica política y, por tanto, al poder político.



Cuando el gobierno interviene en una área sensible de estos intereses sociales y económicos, afecta las condiciones políticas en que se desarrolla la lógica económica y social imperante en el país.



La novedosa situación de dualidad de poder generada por el tema de las retenciones entre el gobierno y las federaciones agrarias, pronto se se convirtió en un conflicto en el que se alineaban contra el gobierno no ya solamente las federaciones agrarias sino además, los medios de comunicación y los dirigentes políticos perdidosos en las últimas elecciones; e incluso en la prensa internacional surgían a coro gurúes que suscitaban la desconfianza sobre la estabilidad política del gobierno de Cristina Fernández, y sobre la estabilidad argentina en sentido lato.



Dieron la prueba de que podían. Que podían contar las cosas como mejor les conviniera. Que tenían preeminencia en la opinión pública, siempre tan dependiente de los sistemas electorales, las justas parlamentarias y los medios de prensa. Que podían echar el anatema sobre la proverbial soberbia de los Kirchner, como si por ejemplo, usted y yo que también queremos altas cotas de justicia social fuéramos unos peleles dominados por el ejercicio majestuoso de unos hipnotizadores malévolos.



¿O usted, yo e incluso ellos, « los del campo » podemos ignorar el déficit de la democracia argentina en materia de justicia social? ¿Hacer como el avestruz y rezar que el mundo sigue andando (ya saben cómo anda el mundo…)?



En la Capital , unos cuantos están de juerga con toda hipocresía, conjugada en el racismo ordinario anticabecita y antiboliguayo –antilatinoamericano, en suma- y en emblemas como la Constitución y el federalismo blandidos como estandartes de aglutinamiento, pero que en realidad les importan un rábano.



Que nadie crea que nos quitan las banderas. Se vierten en una campaña de confusiones diseñada por ex de la izquierda nacional, y otros plumíferos –ex de cualquier cosa- que están dando la mejor prueba del más pésimo periodismo argentino (pero ya hubo, no lo olviden).



Frente a estas circunstancias, muchos compatriotas decidieron rodear el gobierno con su apoyo, algunos por ser partidarios y otros que actuaron como una ambulancia de conciencia nacional, que no han querido, por ejemplo, convalidar con su silencio o inacción el racismo clasista profesado por buena parte de la clase media urbana del país, sobre todo de la Buenos Aires macrista.



A muchos parece inexplicable la actitud del gobierno, muchos también destacan su errores. Admitimos que hay cosas difíciles de comprender. ¿O de explicar?



En cualquier caso, lo que prima es la voluntad de que el Estado pueda intervenir en la economía y desempeñe un papel activo en los conflictos de intereses económicos y sociales.



Y que el gobierno tiene la legitimidad de haber sido elegido por sufragio universal, y sólo acaba de gastarse el primer octavo del tiempo de su mandato.



Y que a una medida encarada por este gobierno se le hayan opuesto los sectores que se le opusieron, bajo una forma que dio en llamarse « destituyente ».



La prueba de fuerza puso de manifiesto que las alianzas que llevaron a Cristina Fernández a ser elegida presidente de los argentinos no resistieron la prueba de la confrontación. En cambio, su legitimidad procede de una fuente electoral que no está cuestionada y la presidenta puede exhibir los resultados de la gestión presidencial anterior y su búsqueda de una distribución progresista de la riqueza, como muestras de una voluntad de cambiar el estado de cosas que una mayoría de argentinos rechaza.



En realidad, el balance del gobierno anterior tuvo su veredicto en las urnas, en octubre de 2007, y es harto temprano para hacer un balance del mandato de Cristina Fernández.



Si hay un balance en cuestión es el balance de la democracia argentina realmente existente, vale decir de un período de 1983 a 2008, sin perjuicio de que aspectos de ese balance están relacionados con toda la historia de la dependencia argentina.



Lo primero que tiene que creerse el o la presidente del país es que tiene la responsabilidad principal y debe cumplir su programa electoral. Lo que debe saber es que se espera del gobierno un liderato público y que para ello debe contar con sus electores.



Es indiscutible que el gobierno de Néstor Kirchner se adaptó a la existencia de sectores económicos -dinámicos, dentro de su etapa- sin cuestionar en su acción pública los fundamentos de los mismos.



Pero haber contemporizado con la especulación financiera, soportado la desnacionalización energética y minera, la libertad de acción de las grandes multinacionales agroindustriales y la de los oligopolios de comercialización, así como las licencias leoninas de los medios de comunicación o la nueva “patria sojera” en marcha, conviviendo con un regresivo sistema impositivo, no impidieron frente a resultados de crecimiento del producto bruto interno, de la baja de la tasa de desempleo y la contención de la inflación en el período, entre otros resultados, que el voto de los argentinos llevara a la primera magistratura a Cristina Fernández, erigida en continuadora de la inspiración de ese gobierno.



Eso fue un acto de confianza en su capacidad para dirigir el país. Ahora está en juego todo eso. También esa confianza.



No obstante, no podemos dejar de lado el contexto sudamericano y al ver cómo los gobiernos que intentan cambios se encuentran asediados por oposiciones que amenazan o amenguan la integridad de los respectivos países, deseamos manifestar una actitud alerta, ya que el porvenir de cada uno de nuestros países va unido al de los demás. Nuestra historia registra demasiados casos de lavallismo, como para subestimar la influencia que pueden tener los acuerdos de intereses entre políticas extranjeras y dirigentes políticos locales.



Los antecedentes neoliberales de la inmensa mayoría de los personajes que intervinieron del lado « del campo » y diversas filiaciones con acontecimientos de índole dictatorial militar constituyen indicadores de alarma más que justificada para reaccionar contra esas pretensiones de dictarle al país sus reglas, por encima de las instituciones. Y ya que estamos con las instituciones, a las que nos sometemos, el funcionamiento de los partidos políticos, del senado y del vicepresidente están lejos de satisfacer en cuanto a resultados democráticos de mejora de la estructura distributiva de nuestro país. Su funcionamiento fue reaccionario porque en todo momento los que votaron en el parlamento contra la resolución 125 omitieron considerar la cuestión de la redistribución de la riqueza.





De cualquier modo, les resultará imposible disfrazar un país con pocos ricos y muchos, muchísimos, pobres. No podrán enmascarar su concepto de democracia que es el de una democracia para pocos y el infierno para los más.



Muchos han hecho hincapié en una defensa de « lo que hay ». La frase, al principio, quería decir defender lo que hay contra « lo peor » pero nunca esa defensa se podía hacer « por lo que hay ». Esa defensa se ha hecho, también, para cambiar « lo que hay ». Va de suyo que la defensa del gobierno constitucional que había planteado una agenda social era y es una defensa del desarrollo social argentino, no entendido como una acción del ministerio del mismo nombre, sino como una reforma de la sociedad mediante un desarrollo económico con reparto progresista de la riqueza y obras de urgencia del Estado para pagar la deuda interna.



Pero el conflicto tiene resultados pedagógicos. Se plantean en forma abierta cuestiones políticas y culturales. La intervención de los ciudadanos en la política es lo que puede traer una fuerza renovadora que aproveche las lecciones dadas por todos los dramas de nuestro pasado. En lo cultural, como sociedad, la propia transformación viene de cómo queremos ser en comparación con cómo hemos sido. También de la experiencia del mundo.



Por ejemplo, una de las razones de rechazo del nacismo y del facismo es el rechazo de racismo que los caracterizó. En la sociedad argentina la mayoría tiene que probarse que estamos contra toda clase de racismo y, en particular, en nuestro país, contra ese racismo clasista –de desprecio- que acompaña y acompañó a todas las expresiones neoliberales autoritarias y dictatoriales y de democracias restringidas o pseudodemocracias.



Desde todos estos puntos de vista, un gobierno que quisiera llevar a la práctica su mensaje electoral tenía que empezar por alguna parte. No fue un buen comienzo, porque fue una derrota. Sin embargo, fue un comienzo. Lo que puede llegar a darle un carácter trascendente. Desde luego, no hay comienzo sin continuidad.



En un plano de continuidad es indispensable para el gobierno que se comprenda mejor qué quiere hacer. En vez de coger desprevenidos a sus enemigos tomó por sorpresa a sus amigos.



El gobierno ya sabe que no está solo. Tampoco está solo para pensar lo que los argentinos deseamos y necesitamos.

mario dijo...

Hola comparto envío a Página 12 a propósito de "El elogio de la traición", nota de opinión de Tenembaun en Página 12, 22-07-08.

La nota de opinión de Tenembaun tiende un impensado puente entre Maquiavelo y Borges.
Judas traiciona a Cristo y hace posible, en el cuento de Borges, que se cumpla la arquitectura cristana: traición -sacrificio individual- redención / castigo colectivos.
A fin de fabricar la mejor ficción, que de eso se trató siempre Borges, conduce a Runeberg a descubrir lo insoportable: "Dios totalmente se hizo hombre hasta la infamia (...), fue Judas " ... y no Cristo. Como lectores, Borges nos hace cómplices de su jugada para que las "Tres versiones de Judas", nos lleven por el camino de la seducción, el espanto y al fin la completitud.
Tenembaun, que no es Borges, no nos presenta a los políticos autóctonos en un cuento sino en un listado de sus traiciones y trata de igualarnos. Tampoco busca entretenernos o espantarnos. Primero, desde la cita "ese hermoso librito, el ´Elogio de la traición´" por Denis Jeambar y Ives Roucaute, el "periodista" cuasi rescata aquello que Zitarrosa resumiera "un solo traidor puede por mil valientes".
En una nueva vuelta del todos somos culpables, la propuesta es que todos aceptemos el uso de la traición. Así no vamos luego a quejarnos de que Tenenbaun y tanto "periodista de denuncia" hayan participado de la más gigantesca operación de lavado de rostro y consolidación de intereses de la Sociedad Rural y los dueños de Argentina.
Si Menem los instaló como necesarios y seductores, la mayoría de los medios avanzó estos meses para instalarlos como voceros de todos, adalides de la libertad e inocentes de todos los genocidios que la historia les registra.
Pero Tenembaun no puede escribir abiertamente en favor de sí mismo. No se puede lavar la propia imagen, siempre se necesita de un otro lavador para que la absolución sea creíble. Así que, quizás sin pensar en Borges, Tenembaun usa a Cleto, como tantos, para cerrar el teorema de la traición profiláctica: Cleto no sería el victimario, sino que por el acto de traicionar se costituye en la víctima que se sacrifica por la paz, la concordia,o como dice Tenembaum en palabras menos rimbombantes, por "descomprimir la terrible situación que se vivía".
A días del aniversario de la masacre de la AMIA, Tenembaun sigue en la operación de limpiar a un grupo de nuestra sociedad que hizo más posible que nadie esa masacre, los beneficiarios del terrorismo de Estado, los beneficiarios de todos las genocidios, los que crearon los monstruos capaces de ejecutarlas. Del otro lado, como siempre, la resitencia y la memoria. De Zitarrosa a León: "que esos cuantos no se olviden facilmente". Un traidor no es más que eso: alguien que asesina la buena fe de su gente.
Mario Burgos
Trabajador de APS

Caterina Quetglas dijo...

Los nuevos desaparecidos

La idea del “monstruo” resulta particularmente útil para brindar a la imaginación humana un nombre, una figura, un contenido para aquello que resultaría, de otra forma, inimaginable. Lamentablemente, en lo que respecta a nuestra realidad cotidiana la perpetración de los peores crímenes por parte de “el monstruo” es una mentira.
En un determinado momento, un señor respetable y con familia a cargo, que trabaja de traje y corbata sentado detrás de un escritorio, que quizás tenga como único vicio el fumar un cigarrillo después de cada comida o acompañar la sobremesa familiar con una copa de cognac, hizo la cuenta de que eliminar a los subhumanos, a los enfermos mentales, a los diversos degenerados que amenazaban el delirante proyecto de una raza superior, aria y pura, por los métodos propios de la milicia resultaba caro. Una bala por persona ( a veces más, teniendo en cuenta las veces en que había que dar “el tiro de gracia” ) era un método de matanza que comprometía seriamente los esfuerzos que estaba realizando la nación para imponer su orden al mundo. Las balas sirven para la guerra, aquí se trataba de asesinatos en masa. Y eso seguramente podía hacerse de una manera mas barata y eficiente.
Uno de los “métodos” que se utilizaba era el de subir a los indeseables, grupo constituído en un principio por los enfermos mentales, a unos colectivos totalmente cerrados, llamados “camiones fantasma” en los que se inyectaban los gases del escape del mismo vehículo. Los “Special-Wagen” se utilizaron después para esa misma prestación de servicios en campos de concentración, para dar cuenta de los prisioneros que no podían trabajar: enfermos, ancianos y niños. Pero aún ésto era muy caro. Peor, era ineficiente. Muchas veces sucedía que algún miembro del pasaje seguía vivo a pesar de los gastos en combustible y horas hombre realizados, y debía ser ejecutado de un balazo ( además de antieconómico, éste sistema de balear gente implicaba un enorme desgaste psicológico para los que realizaban las ejecuciones, puesto que implicaba una relación personal entre asesino y víctima ). Finalmente, la investigación científica apoyada y sostenida por las pujantes empresas alemanas vino en ayuda de los genocidas y con la invención y el uso del gas venenoso “Cyclon B” puede decirse que el genocidio entró en su etapa industrial. Pero todo éste ciclo siniestro de elevación de la eficiencia de los asesinatos masivos no hubiera sido posible si no hubiera habido en cada momento previo a la toma de decisión alguno de esos señores que normales, de saco y corbata que hacían cuentas, firmaban informes, autorizaban gastos y asignaban partidas presupuestarias. Esos asesinos de escritorio, presentes en todo genocidio y en toda dictadura, rara vez eran castigados por la ley. Inclusive, muchos de ellos ni siquiera recibían el repudio moral de sus (des)semejantes.
Aldous Huxley dijo en “Viejo muere del Cisne” que mientras mas lejos se encuentre uno del trabajo efectivo, mas dinero puede ganar: gana muchísimo mas el dueño de una cadena de locales de comidas rápidas que el imberbe que fríe las papas. Esa “ley” puede aplicarse casi sin cambios a la relación que existe entre el ensuciarse las manos con la sangre del asesinado y la cantidad de gente a la que se puede matar. Hacia fines del Siglo XX, el Capitalismo Industrial basado en la producción, en la invención, en la mano de obra cuya sede era la fábrica, fue dejando paso a otra forma de Capitalismo menos vinculado directamente a los objetos materiales y basado principalmente en la especulación financiera: el “ejército de desocupados de reserva” dejó de ser el medio natural y necesario para mantener bajo el precio de la fuerza de trabajo porque la misma fuerza de trabajo dejó de ser una preciada mercancía, al menos, de la misma manera en que lo era antes. Con el triunfo ideológico del neoliberalismo, los Organismos Internacionales de Crédito y sus agentes y representantes nacionales tomaron sobre sí la ingente tarea de continuar con el genocidio. Esa época podría ser conocida como la del apogeo de los asesinos de escritorio porque fueron ellos mas que los ejércitos los encargados de levarlo a cabo, y a niveles de pasividad y eficiencia nunca vistos antes. Tales fueron los alcances de su influencia y de su poder que podían condenar a una muerte tan segura como lo era un paseo en un Special-Wagen a generaciones enteras, sin tener ni siquiera la necesidad de declarar una guerra, bastaba simplemente con conseguir que los directivos de esos organismos les aprobaran un paper en el que constaran los detalles y alcances de algún Plan de Ajuste . Alejados moral y materialmente de sus víctimas, no tuvieron que tomarse el desgastante, laborioso y denigrante trabajo de pensar en las formas mas eficientes y efectivas de matarlos: ni siquiera tuvieron que pensar en matarlos, porque simplemente esas muertes se producían como “efecto colateral” de la aplicación de sus “recomendaciones para la estabilización y dinamización de la economía”. Sus métodos incluían el hambre, la peste, las enfermedades: aunque su idioma abstracto e indirecto jamás hacía referencia siquiera a los seres humanos concretos que padecían los efectos de sus recomendaciones, porque ellos simplemente “recomendaban bajar el nivel del gasto público”: sus agentes en cada una de las naciones bajo su influencia se ocupaban de llenar los espacios en blanco para cumplir con “los objetivos acordados”: tanto menos para Salud, tanto menos para Educación, tanto menos para Ayuda Social. Así, felices o apenas conformes con la conciencia del deber cumplido, los asesinos de escritorio ya ni siquiera se ensuciaban las manos, salvo con la tinta de sus lapiceras y no veían mas sangre que la que podía manar de las heridas que les producía el cortarse accidentalmente con algún papel.
¿ Y hoy ?. Creemos que esos tiempos nefastos están quedando atrás, definitivamente. Pero ¿ es tan así ?. “Pobreza” e “indigencia” son dos palabras que hacen referencia a los sectores mas vulnerables de nuestra población, a esos que nada tienen y que todo lo necesitan, a los que fueron y son las víctimas privilegiadas de los ”planes de ajuste” porque son los que mas dependen de la estructura social formal e informal, tanto del estado como de las redes de solidaridad que ellos mismos puedan tejer. En nuestra realidad, “pobreza” e “indigencia” no son conceptos vacíos definidos por economistas y sociólogos en sus estudios, sino que son condiciones vitales de personas reales y concretas: estar por “encima o por debajo de la línea de la pobreza” no es una cuestión menor; ser reconocido como “pobre” o “indigente” puede significar ser incluido o no en algún plan de ayuda social, en algún plan de ayuda alimentaria. Vivir o morir. Si algún pequeño y oscuro funcionario, y digo “pequeño y oscuro” en todo sentido, con toda la carga de sordidez, opacidad y mediocridad que tiene el término aplicado a una persona, decide que “la inflación de éste mes será del 0,5 %” en lugar de ser del 2 o del 3 o del 50 % o de lo que sea en realidad, le está diciendo a cientos o miles de personas que “no son pobres ni indigentes”, que no existen como tales, que están en un limbo, en una “zona fantasma” entre lo que en teoría deberían poder comprar para comer y lo que realmente pueden comprar para comer. En resumen, a esos “ni pobres ni indigentes”, a esos que se caen de la realidad sin que esa caída sea registrada por las estadísticas oficiales, pueden aplicárseles los dichos de otro infame criminal: “ mientras sea un desaparecido no puede tener ningún tratamiento especial, es una incógnita, es un desaparecido, no tiene entidad, no está ni muerto ni vivo, está desaparecido”.
¿ Qué intelectual que se precie de tal puede aceptar que la intervención destructiva y bestial en el órgano estatal de registro de la realidad puede aceptar que se le diga en la cara que esa destrucción se produjo justificadamente porque los funcionarios y técnicos del INDEC estaban “entongados” con los bonistas ?. ¿ Los apoyadores críticamente perdieron intencionalmente y a sabiendas el “criterio”, base y fundamento de cualquier posibilidad de “crítica” ? O quizás hayan sufrido un tratamiento semejante al que los nazis daban a los indeseables y también los hayan hecho subir a un colectivo para bajarlos convertidos en cadáveres, porque un intelectual incapaz de crítica, un intelectual que supone que su peso está en su mero número es eso, un cadáver. Porque poco importa cuántos sean: 300 o 3.000 son lo mismo: montones de cadáveres, pilas de carne muda e inútil que en cualquier momento comenzará de lanzar su hedor insoportable.
Hoy, poco antes de terminar de escribir ésto una patota del gremio burocrático y servil de empleados estatales ( por otra parte, el único gremio reconocido como tal por el estado nacional y popular ) destrozó parte de las instalaciones del INDEC. Quizás cuando termine de escribir el nefasto y cobarde enano moral y mental que los comanda haya devenido “ex funcionario”. No importa. El daño ya está hecho, y su ida nada garantiza, porque él es solamente un peón, o poco menos, dentro de un juego mucho mayor que lo supera. Y lamentablemente, la continuidad en la política de socialización de deudas privadas, disfrazada hoy de “defensa de la soberanía”, no permite avizorar mayores esperanzas. Aunque descuento que habrá, al menos, 600 manos vírgenes de callos que aplaudirán fervorosamente esa nueva conquista del gobierno nacional y popular.

Donatella Castellani dijo...

Estimada Caterina:

Carta Abierta ha criticado colectivamente, entre muchas otras acciones e inacciones del gobierno, la destrucción del INDEC (por ejemplo en la Solicitada "Más democracia y más distribución") y la mayoría de sus integrantes lo han hecho individualmente en artículos, intervenciones en el Blog y en reuniones plenarias, ponencias y otros foros en los que han participado. Efectivamente, nadie podría estar de acuerdo con ese mamarracho que ha reemplazado lo que era un organismo prestigioso cuyos datos también usábamos como insumo los científicos sociales en nuestras investigaciones. También repudiamos – o, por lo menos, en el día de hoy repudio personalmente una vez más – la desvergonzada acción patoteril realizada contra los compañeros de ATE.
Ahora bien, estimada Caterina, comparar la destrucción del INDEC con las cámaras de gas de los nazi, con el terrorismo de estado de Videla ¿no te parece ligeramente hiperbólico?
Podemos coincidir, por cierto, en que la exclusión es el genocidio blanco de la sociedad. Pero el drama social es la existencia de los excluidos, llámense pobres o indigentes, no el hecho de que sean o dejen de ser un número de las estadísticas. No es reestructurando el INDEC – aunque ésa sea una tarea imprescindible y urgente – que se mejoran las "condiciones vitales de personas reales y concretas" sino con decididas políticas sociales de redistribución y de creación de empleo.
En el 2001 el INDEC funcionaba muy bien. De hecho, puedo darte algunos datos de los que registraba en ese año: cada tres minutos había en la Argentina un nuevo desocupado. A partir de julio del 2001 el PAMI había dejado de entregar medicamentos con descuento a los jubilados, se registraron numerosos suicidios en este sector y en algunas provincias (Tucumán, por ejemplo) se detectaron casos de muertes por desnutrición entre los ancianos. Por otra parte, el trabajo infantil había aumentado de un 5,2% en 1994 a un 13% en el 2000. En 2001, de los 250.000 niños entre 10 y 14 años que trabajaban, el 58,20% no iba la escuela. Ya en el 2002, el 58,5% de los niños vivía en hogares que se encontraban bajo la línea de la pobreza, el 22,5% eran indigentes y el 35,8% de los chicos de menos de un año tenía las necesidades básicas insatisfechas. El 26,6 por ciento de los recién nacidos en los hospitales públicos del distrito de La Matanza estaba desnutrido.
Y, Caterina, es porque ésas son las cuestiones que más nos preocupan que estos cadáveres hediondos de intelectuales apoyadores críticos estamos decididos a hacer todo lo que podemos para oponernos a que los mismos sectores que causaron esa situación vuelvan a manejar los destinos del país. Y también estamos decididos a hacer todo lo que podemos para que el gobierno avance realmente hacia la justicia social, empezando por cobrarle todo lo que hace falta a todos los que tienen rentas con las que se puede hacer redistribución.
¿O preferirías que saltáramos agitando los brazos delante del INDEC como el compañero Di Gennaro y después aseroráramos a los agrarios socios de la Sociedad Rural sobre cómo defender sus bolsillos de la regulación estatal?

luciano dijo...

Despues de tener que soportar el epilogo grotesco que se le dió en el Senado a un conflicto de profundas significancias politicas y culturales como la Argentina no había vivido en los últimos 30 años y que despertó del letargo a vastos sectores que desde 1983 desconocián lo que era la politica como conflicto, motivando una incipiente ( pero saludable) movilización popular, conviene hacer algunas consideraciones:

- Ha quedado de manifiesto que en terminos de batalla cultural, la neoderecha(que incluye a las megacorporaciones massmediaticas)sigue ganado por goleada, a través de la irradiación del discurso "del sentido común" antipolitico, discurso que entra en los tele-consumidores-ciudadanos por ser un relato con extraordinaria capacidad de designarse como verdad absoluta y objetiva.
La decidida intervención de los intelectuales de Carta Abierta para confrontar con ese discurso y plantear otra mirada más reflexiva y critica de lo establecido es invalorable y debe continuar, a riesgo de ser basureada o ninguneada por la logica del relato mediatico que las cita ( menciones como "intelectuales K" hablan por si mismas.
En esta misma línea, los medios han descalificado la idea de clima destituyente forjada y puesta en escena pública por Carta Abierta, tergiversandola a "golpismo militar" para impugnarla y desconocer la indole de lo destituyente hoy y desde 2001.
Tampoco el Gobierno, que tomó la idea de clima destituyente como uno de los argumentos politicos de su propio discurso,pudo comunicar adecuadamente qué decia cuando se refería a lo destituyente, homologando el concepto en muchos casos a una idea de golpismo clasico que terminó siendo funcional a la logica desacreditatoria de los medios ( y de hipocritas periodistas progresistas que caminan con el Libro Gordo de la Moral bajo el brazo,pero lejos, muy lejos de las calles de tierra).

- El Gobierno deberá decidir que camino tomar. Si tomó debida nota de los acontecimientos y de los reacomodamientos politico-partidarios en cuanto a apoyos y oposiciones REALES, y si realmente hay intenciones de avanzar por izquierda, se torna imprescindible hacer una revision y modificación de la índole de las alianzas politicas que se tejen. Si no es así, situaciones como la del Senado podrán repetirse en otros ambitos.

- Es imprescindible, entonces que la Presidenta avance con medidas concretas en favor de los sectores populares y medios. Se necesitan politicas focalizadas sobre los nucleos duros de pobreza e indigencia que un país productor de alimentos no puede tolerar más.
Ir progresivamente hacia la universalización de la asistencia social a través asignaciones por hijo, subsidio a la escolaridad, ampliación de beneficiarios del seguro de desempleo; algunas de estas medidas ( u otras que vayan en ese sentido) deben ser tomadas a la brevedad, para que la voluntad redistributiva que predica el gobierno sea más elocuente y le sirva además como capital politico ( que necesita recuperar).

- El conflicto de las retenciones insinuó de manera incipiente pero certera la indole de lo que en la Argentina sería una lucha por la redistribución del ingreso.Nunca se va tratar de un proceso unívoco de pobres contra ricos perfectamente enfrentados, con los sectores sociales en pugna alineados homogeneamente unos contra otros. Se trata en realidad y como vimos de un proceso contradictorio, complejo,problematico.
ESTO es lo que deben entender los sectores progresistas y de izquierda que predican un purismo que los pone siempre fuera del escenario,o en todo caso acompañando funcionalmente los intereses de sectores que ellos dicen repudiar. Al respecto,es claro el articulo de Ricardo Forster en Pagina/12 del 22/7/08.

Sigamos participando e interviniendo en la batalla cultural, que excede con creces la actual coyuntura.

Luciano

lucas dijo...

AMERISUD: CUANDO GUALEGUAYCHÚ LES SERVÍA EN EL PUENTE VIROLO FLAMEÓ LA BANDERA.
LAS ARENGAS DEL REY MOMO CON CARA DE TAPIR, CON CARPAS CON PLASMA Y SALÓN VIP QUE SE PAGARON CON DINERO QUE TRIBUTAMOS TE PARECEN BIEN? TE SIGUEN PARECIENDO BIEN? CON ESE EGOLATRA VOCIFERANDO COMO SI FUERA DUEÑO DEL PAÍS?
TE PREOCUPA EL DINERO DE ALGUNOS POR QUE NO T EPREOCUPÁS POR LO QUE GANAN LOS POLÍTICOS? LOS BRUTOS COMO MORENO O D'ELÍA (esas bestias del parque jurásico).
VOS SOS INTELECTUAL DE QUÉ? QUIÉN TE DIPLOMÓ? QUIÉN TE HACE OCUPAR UN LUGAR TAN SAGRADO COMO LA BIBILIOTECA NACIONAL A DONDE UN VERDADERO INTELECTUAL COMO J. L. BORGES ERA EMPLEADO Y GANABA UN SUELDITO Y UN GOBIERNO COMO EL TUYO ENCARCELÓ A SU HERMANA.
O VAS A NEGAR A BORGES TAMBIÉN? PORQUE USTEDES SON ESPECIALISTAS EN NEGAR... PERO SE JUNTAN CON LA PEOR GENTUZA QUE EXISTIÓ SIEMPRE.
QUE NIEGUE LOS 90 TU CONDUCTOR KIRCHNER, QUE NIEGUE COMO SE ENRIQUECIÓ Y VOS ANDÁ A DAR LA VUELTA A LA MANZANA A CUBA Y COLABORA EN UN DOMINGO ROJO.
Y SI ESTÁS DEFENDIENDO TANTO QUE EL GOBIERNO DE ESTA SEÑORA BOTÓXICA TIENE QUE GOBERNAR QUE GOBIERNE Y QUE SE DEJE DE JODER CON TANTA PAVADA.
O NO ERA QUE SON TAN DEMOCRÁTICOS Y ACEPTABAN LA DECISIÓN DEL SENADO, LO DIJO EL VIROLO ARENGANDO A LOS CHORIPANEADOS PAGADOS CON CARAS CANSADAS HARTOS DE IR A LA PLAZA POR 2 MANGOS.
DIGANLE A ESTA MINA QUE GOBIERNE QUE PARA ESO LA ELIGIERON, NO PARA MOSTRAR TRAJECITOS Y HABLAR DE LA VACA CONSERVA COMO MAESTRA CIRUELA.
QUE A USTEDES LOS PORTEÑOS NO LES VA A FALTAR PORQUE EL INTERIOR LOS MANTUVO SIEMPRE. PORQUE LA GUITA VA A PARAR AHÍ. Y AHORA SE COMPRÓ ESE JUEGUITO DE PLAY MOBIL DE AVIONCITOS DE AEROLÍNEAS? NO ERA QUE IBA A HACER ESCUELAS Y HOSPITALES?
EL INTERIOR ES UN HUESO FUERTE DE ROER, PERO OJO, NOS VAMOS AL BARRANCO TODOS, MENOS LOS KK QUE SON DUEÑOS DE MEDIO SANTA CRUZ Y SUS TESTAFERROS QUE LES DEFIENDEN LOS ASUNTOS.
SAQUENSE A LOS BRUTOS DE ENCIMA! PODRÁ UNA SEÑORA CON CARTERITA VUITTON TENER UN VOCERO COMO EL GORDO CAMISA NEGRA DELIA?
DONDE SE LAVAN EL CEREBRO EN LAVERAP?
DESDE SIERRA MAESTRA ... AQUÍ RADIO LA HABANA LIBRE!!!!!!!!ALÓ PRESIDENTE... VAYAN A CARACAS EN AEROLÍNEAS...

lucas dijo...

che intelectuales le pueden preguntar a pigna que se hace con un hombre que estuddió tanto, que da clases en barcelona, que se dedica a laviolencia familiar, que trabaja con eva ghiberti que caza todo el vuelo y es pedófilo?
No era que De Angeli es un ignorante con 6 to grado, ojo eh, porque entre estos tipos que s epasan comiendo libros hay muchos que se comen pibes...